Para todos los amantes de los delfines

Por Martha Riveroll
El delfín ha sido mi animal favorito desde que era una niña. Cuando crecí y tuve la oportunidad de viajar y conocer, siempre tuve en mente nadar con estos adorables, inteligentes y amigables mamíferos.
Mi sueño se hizo realidad cuando me fui de vacaciones al Caribe a visitar el hermoso y soleado Cancún. El delfinario que escogí fue el de Dolphin Discovery, el programa se llamaba Royal Swim. Wow, una de las mejores experiencias de mi vida. Éramos 10 personas en el agua con nuestro instructor. Nuestros delfines se llamaban Ixchel y Alexia.
Una vez en el agua tuvimos la oportunidad de recibir besitos de los delfines primero en la mejilla y después en los labios. Tenerlos tan cerca y ver su sonrisa eterna, fue increíble. La primera parte del programa se llevó a cabo sobre una plataforma y después nadamos hacia dentro y ahí fue donde comenzó la diversión. Nos dieron el increíble foot push; fue emocionante porque me empujaron con las puntas de mis pies desde un extremo del agua hasta el otro extremo. Parecía como si estuviera caminando sobre el agua, yendo a toda velocidad. Mis amigos y el resto de los participantes se reían de mí porque yo misma me estaba riendo. Inmediatamente después hicimos el paseo dorsal, en donde tuve que sostenerme de sus aletas dorsales y una vez más me llevaron a toda velocidad a través del agua. Los 30 minutos del programa pasaron muy rápido, como si hubieran sido sólo 5.
Sin duda es una experiencia que repetiré, mi amor por ellos creció después de que tuve esta experiencia única en la vida.






